Con la privacidad de conocimiento cero, tú eres el único que conoce el tipo, el contenido y el tamaño de tus archivos. Para todos los demás, parecen un galimatías. Incluso si se produce una filtración de datos o te roban el dispositivo, nadie puede ver lo que has almacenado: ni nosotros, ni los hackers, ni siquiera las autoridades.